Objetivos de desempeño:

  • Después de ver el video, los participantes estarán en capacidad de:
    • Describir las percepciones que tienen los grupos minoritarios sobre el uso del perfil racial.
  • Enumerar las respuestas de los grupos minoritarios a sus percepciones sobre el uso del perfil racial.
  • Describir la percepción que tienen los oficiales de policía sobre el uso del perfil racial.
  • Enumerar las respuestas de los oficiales de policía a sus percepciones sobre el uso del perfil racial.
  • Los participantes estarán en capacidad de enumerar los componentes clave de una estrategia diseñada para motivar a policías y ciudadanos a participar en debates y actividades con el objetivo de encontrar soluciones positivas al uso del perfil racial (en la percepción y en la realidad).

I. Actitudes y percepciones con respecto al uso del perfil racial

  • Muchos miembros de minorías tienen opiniones muy específicas y firmes acerca del uso del perfil racial: la mayoría piensa que ellos y los de su grupo son sus víctimas. Incluso en comunidades en las que estudios comprobados han indicado que el uso del perfil racial no es un problema sistémico de la policía, de todas formas persisten esas inquietudes en la comunidad. Esta actitud se debe principalmente al hecho de que piensan, ellos o alguien cercano a ellos, que sus contactos con la policía han sido producto de algún tipo de prejuicio racial o étnico, y no el resultado de una actuación policial justa e imparcial. La base para estas opiniones y sentimientos tan fuertes es la raíz de la solución al reto de crear una relación estrecha y respetuosa entre la policía y esas partes de la comunidad que creen que son objeto de los prejuicios de la policía. Para tal fin, es importante que puedan expresar esas opiniones y las compartan con los oficiales de policía participantes en un ambiente orientado hacia la búsqueda de soluciones.
  • Los oficiales de policía rara vez expresan la creencia de que su departamento persiga a miembros de grupos minoritarios. La posición que adoptan los profesionales en la mayoría de las fuerzas del orden público es reconocer la posibilidad de que exista algún tipo de actuación policial basada en prejuicios, aunque limitada. Queda un porcentaje de policías profesionales que han expresado su incredulidad con respecto a la existencia de prácticas policiales prejuiciadas que pudieran dar lugar al uso del "perfil racial". Cuando se les cuestionó sobre este tema, la respuesta más común fue que hacían lo que se esperaba de ellos y que el resultado era "un buen trabajo policial" y no "una práctica policial intencionalmente prejuiciada" contra ningún grupo en particular. Para tal fin, algunos se han resistido a cambiar su opinión sobre el tema a pesar de que los datos empíricos que corresponden específicamente a sus respectivas jurisdicciones indican que, como consecuencia de las decisiones y actuaciones de la policía, ciertos grupos experimentan un impacto distinto en comparación con los demás. Hay policías que entienden la complejidad del problema y dan cabida al hecho de que puede existir un pequeño porcentaje de oficiales que consideran que perseguir a determinadas personas con base en una idea subjetiva acerca de su raza o su origen étnico es "hacer un buen trabajo policial" y no constituye un método policial prejuiciado. Estos policías subrayan que se trata de un "porcentaje pequeño" y piden que no se estereotipe a toda la policía como racista y que tiene prejuicios. También éstas son opiniones muy firmes. Es igualmente importante que los policías expresen y compartan estas opiniones con la comunidad, en un ambiente orientado hacia la búsqueda de soluciones.
  • Otro punto de vista importante por parte del grupo policial es el de los oficiales de policía que también son personas de color y que consideran que ellos mismos han presenciado o han sido objeto de actuaciones policiales que se ajustan a la definición de actuaciones policiales basadas en prejuicios. Estos oficiales compartirán su experiencia personal, desde una perspectiva profesional y personal, incluyendo las lecciones y advertencias que usan para aconsejar a sus hijos (en especial, a sus hijos varones jóvenes) con respecto a cuál es la respuesta apropiada en caso de que los pare o los contacte un oficial de la policía.
  • Solucionar estas diferencias es difícil, pero abrir las líneas de comunicación entre la policía y las personas de color es esencial para conseguir lo que ambos grupos desean: una relación sólida, de confianza y perdurable. En este contexto, en el que ambos grupos tienen la oportunidad no sólo de escuchar lo que el otro piensa y siente, sino también de conocer el origen de algunas de sus opiniones y sentimientos, emergen las oportunidades más prometedoras para superar estos retos.
  • El primer paso para una solución es el entendimiento, seguido por la empatía. Tanto los policías profesionales como la comunidad estarán mejor preparados para entender una serie de conceptos fundamentales que esta capacitación se propone transmitir. Estos conceptos son; para la policía: (a) cuál es la influencia que ejercen los prejuicios inconscientes; (b) cómo las tasas de éxito contradicen la creencia de que es más probable que las minorías transporten contrabando y (c) cómo se sienten las personas a las que paran; y para la comunidad: (a) cuál es el trabajo que deben hacer los policías y cuáles son sus inquietudes en relación con la seguridad; (b) el deber que tienen no sólo de solucionar los delitos, sino prevenirlos y (c) su deseo colectivo de servir y proteger a su comunidad. Sólo entonces comenzarán a solucionarse de verdad las diferencias.