Hable con sus hijos sobre los opioides recetados

Simplemente conversar puede lograr resultados.

Hable temprano y a menudo

Usted desea proteger a sus hijos contra las duras realidades de la vida pero la adicción es algo que puede pasarle a cualquiera. Es importante tener la seguridad de que ellos entienden lo peligroso que son estas drogas y con qué rapidez puede ocurrir una adicción. Usted puede conversar con sus hijos usando un nivel que sea adecuado para sus edades. 

No existe un “momento perfecto”.

Aproveche los momentos cotidianos, como cuando van juntos a algún sitio. Para iniciar la conversación, haga referencia a una noticia acerca de una adicción a opioides, un programa de televisión, o una película o algo que sucedió en su comunidad.
Para iniciar la conversación usted puede preguntar, “¿tienes alguna pregunta sobre eso?”.

No existe una “conversación perfecta”.

Simplemente conversar con sus hijos ayuda a protegerlos. Estas son algunas ideas para iniciar la conversación:

Ponga énfasis en el peligro de los medicamentos recetados para el dolor.

  • Usar medicamentos recetados es ilegal si uno los toma sin una receta.
  • Incluso si uno tiene una receta para opioides para el dolor, pueden ser peligrosos y adictivos.
  • Puedes sufrir una sobredosis de opioides recetados, al igual que con la heroína.

Recuérdeles que usted se preocupa.

“Me preocupo por ti y quiero que estés sano y seguro".

Hágalos sentir lo más cómodo posible para que sean honesto con usted.

Ofrezca ser una excusa para sus hijos si les ofrecen drogas. Pueden decir algo como: “De ninguna manera, mi mamá/papá me castigaran por el resto de mi vida”.

Disminuya la inseguridad, duda y presión que aumentan durante la pubertad, transmitiéndoles muchos comentarios positivos.

¡Mantenga la atención en ellos!

No hable sobre su propio uso de sustancias, si alguna vez las usó. Compartir detalles sobre el uso pasado (o presente) puede reducir el impacto de su mensaje.

Continúe hablando con ellos

Una charla no es suficiente, sobre todo para los adolescentes. Hábleles de este tema con frecuencia. Quizás parezca que su hijo no lo está escuchando, pero continúe hablándoles. Quizás se necesiten varias conversaciones para tener un impacto.

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